Deforestación de la región Amazónica tiende a disminuir pero sigue siendo muy alta, revela estudi de RAISG

La Red Amazónica de Información Socioambiental Georreferenciada (RAISG) revela en una reciente publicación que entre 2000 y 2013 se produjo una desaceleración en la pérdida de cobertura original de la Amazonía respecto del periodo 1970-2000. A pesar de ello, las cifras siguen altas en toda la región para los tres períodos analizados (2000-2005; 2005-2010; 2010-2013). Entre 2000 y 2013 se deforestó en la región 222.249 km 2 , estima el estudio, extensión que equivale al territorio del Reino Unido.

Deforestación en la Amazonía (1970-2013) es el título de este estudio, que analiza las tendencias históricas y recientes de la deforestación ocurrida en todos los países de la región amazónica. El análisis establece que la deforestación acumulada al 2013 corresponde al 13,3% de la cobertura boscosa original de la Amazonía, y estima que la mayor pérdida de cobertura boscosa original (9,7%) ocurrió principalmente entre 1970 y 2000, mientras que entre 2000 y 2013 se produjo el restante 3,6%.

La tendencia a la desaceleración en la deforestación ocurrida en los trece años que median entre 2000 y 2013 tiene un claro correlato en Brasil, Bolivia y Ecuador. En Colombia, Perú, Suriname, Guyane Française y Guyana hubo repuntes en períodos intermedios o evidencias de estabilización. El único país que muestra una tendencia opuesta es Venezuela, con evidencias de aceleración en la pérdida de bosque.

Las actividades agropecuarias y las obras de infraestructura, como carreteras y represas hidroeléctricas, están entre los factores que ejercen mayor presión sobre los bosques de toda la región. Sin embargo, existen presiones y amenazas que son específicas para cada país, entre las que se puede mencionar la minería ilegal, la explotación de hidrocarburos y los cultivos ilícitos, entre otros.

De otro lado, la publicación alerta sobre la fuerte presión de cambio que sufren actualmente las nacientes de las grandes cuencas hidrográficas – ubicadas en los países andinos – como consecuencia de las diferentes actividades económicas que se desarrollan en esas áreas, las cuales inciden en la modificación del uso de la tierra y causan la contaminación de las aguas. Al respecto, RAISG se ha propuesto estudiar en mayor profundidad esta situación que constituye una gran amenaza para la permanencia de los bosques, el agua que mantiene los ríos y su fauna, así como las poblaciones humanas que dependen de ellos.

Los datos de esta publicación fueron obtenidos por los socios de la RAISG, mediante el análisis de imágenes de satélite combinado con análisis geográficos en SIG. El empleo de una metodología estandarizada permitió hacer el análisis a nivel regional, sin dejar de lado las diferencias nacionales.

La mayor transformación de los bosques amazónicos y subsecuente deforestación se dio en la década de 1970, impulsada por políticas gubernamentales de modernización de la infraestructura y de promoción de la expansión agrícola y minería. Esto se desprende de la revisión de los patrones de asentamiento precoloniales y el análisis de los movimientos contemporáneos de ocupación de la Amazonía, que fueron realizados en el marco del estudio.

Entre los hallazgos más relevantes del estudio figuran:

En la Amazonía boliviana la pérdida de bosque alcanzó alrededor de 10 mil km 2 entre los años 2000-2013. Las tres causas directas principales son la ganadería, la agricultura mecanizada y la agricultura en pequeña escala (Pág 14).

En la Amazonía brasilera el ritmo de la deforestación disminuyó a partir de 2006. No obstante, de 2000 a 2013 se perdieron 174 mil km 2 de bosque, es decir, 5% de la superficie boscosa original. Esta pérdida está asociada principalmente con la agricultura y la ganadería (Pág. 16).

En la Amazonía colombiana la deforestación experimentó un aumento importante en el período 2005-2010, cuando se perdieron 6.167 km 2 de bosques. De 2010 a 2013 se registró una pérdida de 1.684 km 2 . Las principales presiones sobre la amazonia colombiana son la expansión de la frontera agrícola y la minería ilegal (Págs. 23).

La Amazonía ecuatoriana evidencia la segunda mayor pérdida proporcional acumulada de bosque en la región, con una deforestación de 10,7% de su bosque original. El petróleo es y va a seguir siendo su principal amenaza. (Pág. 28).

La Amazonía peruana presenta la cuarta mayor pérdida acumulada de bosque en la región (9,1%) entre 2010 y 2013. La agricultura y la ganadería son importantes causas directas de deforestación, pero a partir de 2009 son una amenaza creciente las plantaciones agroindustriales (palma y cacao), que demandan concesiones cada vez mayores de bosque primario (Págs. 32 a 35).

En la Amazonía venezolana, en contraposición a la tendencia regional, la cantidad de bosque perdido aumentó progresivamente entre 2005 y 2013. En el contexto del territorio amazónico venezolano, la extensión deforestada es relativamente baja (3,3%), pero preocupa el aumento sostenido observado. Entre las causas, la minería ilegal surge como una de las principales amenazas al bosque (Págs. 36 y 39).

En la Amazonía de Suriname, Guyana y Guyane Française la demanda por más energía para sostener el crecimiento económico es una amenaza. Conjuntamente, las tres Guayanas han perdido el 3,2% de sus bosques, pero Guyana y Guyane Française presentaron tasas mayores de pérdida entre 2000 y 2013 (1%) que Suriname (0,4%) (Pág. 41).

¡Acompáñanos este 4 de noviembre de 2015 en el IESA, donde María A. Oliveira-Miranda (Tina), estará hablando de los importantes resultados de esta investigación sobre nuestra Amazonía!

Descarga aquí el PDF de Deforestación en la Amazonía (1970-2013) –Conoce más en http://raisg.socioambiental.org/