Los bosques vírgenes del Planeta absorben gran cantidad del CO2 humano

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Los bosques intactos que siguen extendiéndose por la superficie terrestre actualmente absorben alrededor del 25 por ciento de las emisiones de carbono de todas las fuentes humanas.

Una nueva investigación publicada este lunes en ‘Nature ecology & Evolution‘ demuestra así el extraordinario valor de estos ecosistemas y advierte de que dañarlos dejará mucho más dióxido de carbono en el aire para calentar el clima. Además, los bosques tropicales intactos aseguran la estabilidad del clima local y regional, generando más lluvia que los bosques despejados y, por lo tanto, reduciendo el riesgo de sequía.

Los bosques vírgenes del Planeta absorben gran parte del CO2 humano

Las políticas de las comunidades mundiales y la ciencia no diferencian entre los valores relativos de los diferentes tipos de paisajes forestales –que van desde los más intactos hasta los que están muy explotados, fragmentados, quemados, drenados y/o con exceso de caza– debido en parte a la falta de una forma uniforme de medir su calidad.

Con más del 80 por ciento de los bosques ya degradados por actividades humanas e industriales, estos hallazgos subrayan la necesidad inmediata de políticas internacionales para asegurar bosques intactos restantes, incluyendo el establecimiento de nuevas áreas protegidas y los derechos sobre la tierra de los pueblos indígenas y regular la industria y la caza y centrarse en esfuerzos de restauración y finanzas públicas. En ausencia de estrategias específicas como estas, los objetivos mundiales actuales que abordan el cambio climático, la pobreza y la biodiversidad pueden ser insuficientes, incluidos los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas para gestionar los bosques de manera sostenible, combatir la desertificación, detener e invertir la degradación de la tierra y detener la pérdida de biodiversidad.

Una nueva investigación publicada este lunes en ‘Nature ecology & Evolution’ demuestra así el extraordinario valor de estos ecosistemas y advierte de que dañarlos dejará mucho más dióxido de carbono en el aire para calentar el clima.

“Como sumideros de carbono y hábitats vitales para millones de personas y fauna amenazada, se conoce bien que la protección del bosque es esencial para cualquier solución ambiental; sin embargo, no todos los bosques son iguales –dice el profesor James Watson de Wildlife Conservation Society (WCS) y la Universidad de Queensland, en Australia–. La conservación de los bosques debe priorizarse en función de sus valores relativos y los bosques intactos que quedan en la Tierra son las joyas de la corona, a las que ahora deben hacer hincapié las políticas mundiales de clima y biodiversidad“.

Según el estudio, la invasión de la actividad humana e industrial puede tener efectos catastróficos. Una vez abiertos, los bosques anteriormente intactos se vuelven cada vez más susceptibles a las presiones naturales como las enfermedades, los incendios y la erosión; se vuelven menos resistentes al cambio climático provocado por el hombre, y se vuelven más accesibles para el uso humano, conduciendo a una espiral de declive.

Mayor número de especies dependientes

Los bosques intactos tienen también un mayor número de especies dependientes de los bosques y una mayor diversidad funcional y genética. Igualmente, permiten que muchos grupos indígenas mantengan sus culturas tradicionales y sus medios de subsistencia y, a su vez, estos pueblos son a menudo defensores acérrimos de sus tierras ancestrales.

La degradación y la pérdida de los bosques ponen en peligro el suministro de especies médicamente beneficiosas en las que dependen millones de personas; además de que la degradación de los bosques provoca la propagación de muchas enfermedades infecciosas al poner a los seres humanos y a los vectores de enfermedades en estrecho contacto.

“Incluso si se cumplieran todos los objetivos mundiales para detener la deforestación, la humanidad podría quedarse solo con bosques degradados y dañados, que necesitan medidas costosas y, a veces, inviables de restauración, abriendo una cascada de amenazas adicionales y tal vez sin la capacidad de recuperación necesaria para capear el estrés del cambio climático.Esta es una gran apuesta para la conservación, el cambio climático y para algunas de las comunidades humanas más vulnerables del planeta. Nuestra investigación muestra que un remedio es posible, pero tenemos que actuar mientras todavía hay bosques intactos que salvar”, dice el coautor principal del estudio, el doctor Tom Evans, director de Conservación y Clima de WCS.

Conservar la integridad de los bosques intactos debe ser un componente central de las estrategias ambientales mundiales y nacionales, junto con los esfuerzos actuales para estabilizar las fronteras de la deforestación y estimular la restauración. Los investigadores recomiendan varias intervenciones de política para llenar este vacío, como crear nuevas métricas estándar de integridad que puedan usarse para crear conciencia sobre la importancia de la calidad de los bosques y ayudar a dirigir la acción hacia los lugares más intactos.

También abogan por incluir el concepto de bosques intactos en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Clima y los Informes Especiales del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, con el fin de ayudar a asegurar que los compromisos climáticos del Acuerdo de París incluyan protecciones forestales intactas.

Asimismo, estos expertos proponen respaldar las políticas forestales locales y globales que limitan la expansión de las carreteras; regular la caza, la extracción y el desarrollo; invertir en restauración y áreas protegidas; y ayudar a asegurar los derechos de pertenencia de la tierra de las comunidades indígenas. También plantean esfuerzos de apoyo que restauren y hagan que los bosques degradados sean más productivos a la vez que conservan los sistemas intactos, en lugar de abrir los bosques intactos a la actividad.

Fuente: ecoticias.com

La cantidad de árboles nuevos disminuye con el cambio climático

Luego de estudiar cinco especies dominantes de árboles con 306 puntos repartidos en nueve áreas montañosas del Mediterráneo, un equipo de científicos propone que este patrón de comportamiento podría contrarrestar en parte el efecto negativo que provoca el calentamiento global. Los resultados del estudio sugieren que, para hacer frente al cambio climático, las poblaciones de árboles inician un proceso de estabilización de la demografía en las primeras etapas del crecimiento: los nuevos disminuyen pero los que ya están establecidos crecen más.

Luego de estudiar el comportamiento de cinco especies dominantes de árboles en áreas mediterráneas de montaña, investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) han comprobado que existe una compensación entre la supervivencia de los nuevos ejemplares y el crecimiento de los ya existentes. Para hacer frente al cambio climático las poblaciones de árboles inician un proceso de estabilización de la demografía en las primeras etapas del crecimiento.

El estudio, publicado en Perspectives in Plant Ecology, Evolution and Systematics, se ha centrado en medir el impacto del cambio climático en ejemplares de árboles juveniles (de entre dos y cinco años) bien establecidos y con posibilidades de llegar a adultos en áreas mediterráneas de montaña.

En concreto, los científicos analizaron tres especies cuyo límite de su distribución se encuentra en estas regiones: el pino silvestre (Pinus sylvestris), el pino negro (Pinus uncinata) y el haya común (Fagus sylvatica), y dos propiamente mediterráneas, la encina (Quercus iliex) y el pino laricio (Pinus nigra subespecie salzmmanii).

“Lo que hemos hecho ha sido analizar los patrones de distribución comprobando la abundancia y midiendo el crecimiento de estos ejemplares juveniles de 306 puntos distribuidos en diversos rangos de altitud en nueve regiones montañosas previendo que ante el calentamiento global las especies tienden a elevar su rango de distribución buscando áreas más frescas”, contextualiza Fernando Valladares, investigador del MNCN.

Reemplazo asimétrico de los bosques

Pese a las diferencias notables entre las especies estudiadas, los expertos detectaron un patrón de comportamiento similar en la aparición de nuevos ejemplares. “Hemos visto que se produce un reemplazo asimétrico de las áreas boscosas. Aparecen más ejemplares en las zonas algo más elevadas del área de distribución de cada especie, pero el crecimiento de los nuevos ejemplares es mayor a menor altura”, explica Valladares.

“Se trata de una compensación entre la supervivencia y el reemplazo con nuevos ejemplares. Podría ser una forma de contrarrestar en parte el efecto negativo que provoca el calentamiento global en los límites del área de distribución de las diferentes especies”, continúa.

El cambio climático está alterando la distribución geográfica de las especies en todos los ecosistemas del planeta. En función de la climatología y las barreras que encuentran, las especies se redistribuyen por zonas donde consiguen sobrevivir pero se desconoce hacia dónde se mueven exactamente y la magnitud de este cambio en su distribución real.

“Nuestros resultados destacan la importancia de considerar las diferentes respuestas de una misma especie en cada edad o fase demográfica (juvenil, adulto, senescente) a lo largo del rango climático de su distribución para entender los efectos que el cambio climático podría ejercer en la distribución de especies y las dinámicas de las poblaciones”, concluye Valladares.

Referencias

Raquel Benavides, R., Escuderob, A., Coll L., Ferrandis, P., Gouriveau, F., Hódare, J.A., Ogayaf. R., Rabasag, S.G., Grandag, E., Santamaría, B.P., Martínez-Vilaltaf, J., Zamorae, R., Espelta, J.M., Peñuelas, J.M. y Valladares, F. (2015) “Survival vs. growth trade-off in early recruitment challenges global warming impacts on Mediterranean mountain trees”. Perspectives in Plant Ecology, Evolution and Systematics.

https://www.researchgate.net/profile/Raquel_Benavides/publications

 

http://www.creaf.uab.es/Global-Ecology/Pdfs_UEG/2015_Benavides_et%20al_Perspect%20plat%20Ecol.pdf

 

Lista de países verdes en América Latina

El ranking de Infolatam: Cuáles son los países más verdes en América Latina

Foto paises verdes
 Las claves
  • Venezuela presenta con diferencia, el mayor número de emisiones de CO2 de la región (6,9 toneladas por habitante) y Bolivia registra los más altos niveles de partículas suspendidas respirables con respecto al resto de países analizados.
  • . En América, con exclusión de EE.UU. y Brasil, el aumento de la inversión en energías renovables fue del 26 por ciento (un total 12 millones de dólares) en 2013, según Global Trends in Renewable Energy Investment 2014.

(Por Marisa Valcárcel / Infolatam).- Paraguay encabeza el listado de países con mayor uso de energía renovable y alternativa, así como menos contaminante. Venezuela, Bolivia y México, entre los países peor posicionados en el ranking elaborado por Infolatam. Brasil, el que cuenta mayor número de empresas ISO 14001.

 Ranking Paises Verdes Positivo

En un primer listado, teniendo en cuenta el promedio de indicadores como el número de políticas destinadas a favorecer el uso de energías limpias, así como el porcentaje de uso de combustibles renovables y residuos y del de uso de la energía nuclear y alternativas (respecto al consumo total de energía), Paraguay destaca por encima del resto de naciones latinoamericanas.

El indicador de energía nuclear y alternativa engloba la energía no proveniente de hidrocarburos cuya generación no produce dióxido de carbono (incluye la energía hidroeléctrica y nuclear, la geotérmica y la solar, entre otras).

Después de varios países centroamericanos, Brasil se posiciona en séptimo lugar, y pese a que Uruguay y Argentina, presentan el mayor número de políticas de apoyo a las renovables, obtienen el puesto 8 y el 15, respectivamente.

Ni Bolivia, ni Cuba ni Venezuela registran, según el estudio Renewable 2013, ninguna política pública de apoyo a las energía limpias, destacando entre ellos Venezuela en última posición de este primer listado teniendo en cuenta también el resto de indicadores.

Ranking Paises Verdes NegativoEn la segunda lista resulta de nuevo Paraguay como país menos contaminante, al presentar las cifras más bajas en promedio de emisiones de CO2, partículas suspendidas respirables y uso de combustibles fósiles, con respecto al consumo de energía total.

Venezuela, nación eminentemente petrolera, presenta en este segundo ranking, con diferencia, el mayor número de emisiones de CO2 de la región (6,9 toneladas por habitante), aunque es Bolivia el país relegado a la última posición, el que registra los más altos niveles de partículas suspendidas respirables con respecto al resto de países analizados.

Las concentraciones de macropartículas se refieren a los finos sólidos suspendidos de menos de 10 micrones de diámetro (PM10) capaces de penetrar en las vías respiratorias y de causar un gran daño a la salud, según explica el Banco Mundial.

México destaca por consumir el mayor porcentaje de energía fósil de la región, por encima incluso de Venezuela, y tanto en el primer como en el segundo ranking resulta posicionado en los últimos puestos.

¿Apuesta por la sostenibilidad?

Pese a todo, globalmente, América Latina y el Caribe es líder mundial en la explotación de fuentes de energía renovables como la hidroelectricidad y los biocombustibles eficientes. Según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en la actualidad, el 52% de la energía producida en América Latina proviene de recursos renovables, lo que sitúa a la región en una posición de privilegio, frente al 18% del resto del mundo. Sin embargo, la región sólo ha desarrollado alrededor del 30 por ciento de su capacidad hidroeléctrica, y el potencial de nuevas fuentes —como la energía eólica, solar y geotérmica— apenas ha comenzado a ser aprovechado, explica el BID.

En efecto, en varios países de América Latina la energía hidroeléctrica es la fuente de energía dominante, como es el caso de Paraguay, que con sus dos grandes hidroeléctricas binacionales Itaipú y Yacyretá, logra la preponderante posición en el ranking de “países verdes”. Sin embargo, esta dependencia excesiva también causa problemas cuando las sequías prolongadas agotan el flujo de agua de las represas.

De hecho, la generación hidroeléctrica de pequeña escala se considera una fuente de energía cuyo impacto social, económico y cultural es mucho menor que el de las grandes represas. Según el documento de la CEPAL,Recursos naturales: situación y tendencias para una agenda de desarrollo regional en América Latina y el Caribe, una característica destacada del desarrollo hidroeléctrico de los últimos años es la preponderancia de la construcción de presas con menor capacidad de almacenamiento y cuyo único propósito es la generación eléctrica. Según el estudio, en comparación con el período 1976-2000, entre 2001 y 2011 se construyó un mayor número de presas (un 50% más al año), aunque con una capacidad individual de almacenamiento equivalente a menos de un tercio que antes (ICOLD, 2013). En Brasil se concentra un 92% de las nuevas presas y un 84% de la capacidad de almacenamiento, según el estudio.

De acuerdo con un informe del BID, el potencial energético procedente de los recursos naturales de América Latina es tal que sería suficiente para cubrir en más de 22 veces la demanda eléctrica de la región proyectada en 2050. El informe de 2013, Repensando nuestro futuro energético, defiende la viabilidad económica, las oportunidades de inversión y los beneficios sociales derivados de la diversificación de fuentes de energía distintas a las derivadas de recursos fósiles.

También el documento, El potencial de América Latina en Energía Renovable, de Global Energy Network Institute (GENI) de 2009, expone que los mapas de los recursos demuestran que existe suficiente potencial en la región como para ampliar considerablemente las energías renovables, pero advierte, que a pesar del inmenso potencial, aún no existe una industria considerable de energías renovables.

Sin embargo, al menos se ha empezado a incrementar la inversión en ella. En América, con exclusión de EE.UU. y Brasil, el aumento de la inversión en energías renovables fue del 26 por ciento (un total 12 millones de dólares) en 2013, según Global Trends in Renewable Energy Investment 2014.

¿Gobiernos y/o empresas?

Y si es obvio que los Gobiernos pueden influir en la explotación del potencial de las energías limpias para lograr la anhelada sostenibilidad, también es cierto que las empresas tienen mucho que hacer al respecto.

En cuanto a las acciones gubernamentales, de acuerdo con el estudio Renewable 2013, las políticas públicas específicas más utilizadas por los países latinoamericanos han sido fundamentalmente: reducciones en impuestos a las compras de energías limpias; créditos fiscales a la inversión o producción y licitaciones públicas competitivas; así como tarifas de alimentación a la red eléctrica.

En concreto, la CEPAL destaca en su informe Pactos para la Igualdad algunas medidas tributarias con efectos ambientales en América Latina, como en Ecuador, que se creó en 2011 un impuesto ambiental a la contaminación vehicular y un impuesto a las botellas plásticas no retornables y se establecieron tasas especiales para los vehículos híbridos y eléctricos; o en Honduras que desde 2011 se grava con una sobretasa la importación de vehículos usados. También la Reforma Hacendaria y Social de México de 2013 creó un impuesto a la enajenación e importación de combustibles fósiles según su contenido de carbono y un gravamen a los plaguicidas de acuerdo con la categoría de peligro de toxicidad aguda.

Con respecto a las empresas, la norma ISO 14000 va enfocada a cualquier organización, de cualquier tamaño o sector, que esté buscando reducir los impactos en el ambiente y cumplir con la legislación en materia ambiental. Y puede ser un buen indicador de la concienciación empresarial o industrial en materia de sostenibilidad y respeto medioambiental.

Así pues, poniendo en valor los datos de CEPALSTAT de 2012, Brasil lidera de lejos en número de empresas que cumplen con esta normativa, seguida por Colombia, Argentina, México, Chile y Perú. Al final del listado se sitúan Cuba y Nicaragua, que no llegan a registrar la decena de empresas medioambientalmente responsables.

Ranking  Empresas ISO 14001

Fuente: http://www.infolatam.com/2014/05/28/cuales-son-los-paises-mas-verdes-en-america-latina/