Potencial Agroforestal de Venezuela

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A continuación se presenta un trabajo realizado por el Ingeniero Agrónomo Juan Andara García, miembro del Grupo Orinoco donde destaca el Desarrollo forestal sostenible como clave para la diversificación económica de Venezuela.

Seguir el Link: https://thinktankorinoco.wordpress.com/2018/09/03/8-titulo/

 

Se realiza un análisis preliminar del potencial económico del desarrollo forestal sostenible como una actividad importante para el desarrollo económico, social y ambiental del país post petrolero y no rentista.

Comprende un diagnóstico que permite apreciar las potencialidades para el desarrollo del sector. Se reconocen los esfuerzos institucionales, técnico-económicos y financieros para su desenvolvimiento durante el periodo 1958–1999. Se asume como marco político económico el ordocapitalismo, por su efectividad histórica ante contextos como los de Venezuela.

La evaluación económica se realiza a partir de modelos existentes de desarrollo forestal sostenible en Ecuador, Chile y Corea del Sur. Se usan indicadores económicos extraídos de fuentes reconocidas como el Banco Mundial.

El análisis basado en el desarrollo forestal sostenible propiciado por Corea del Sur apunta a que Venezuela posee un potencial económico positivo y acorde a las apropiadas condiciones del país para este tipo de explotación. Posee el atractivo adicional de su alto potencial de generación de divisas y elevada demanda de empleo de baja calificación capaz de ser absorbido en forma estable y sostenible. No obstante, existe una cantidad de barreras de una magnitud tal, que, si no se superan a través de políticas públicas adecuadas, no será viable esta actividad.

Los bosques vírgenes del Planeta absorben gran cantidad del CO2 humano

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Los bosques intactos que siguen extendiéndose por la superficie terrestre actualmente absorben alrededor del 25 por ciento de las emisiones de carbono de todas las fuentes humanas.

Una nueva investigación publicada este lunes en ‘Nature ecology & Evolution‘ demuestra así el extraordinario valor de estos ecosistemas y advierte de que dañarlos dejará mucho más dióxido de carbono en el aire para calentar el clima. Además, los bosques tropicales intactos aseguran la estabilidad del clima local y regional, generando más lluvia que los bosques despejados y, por lo tanto, reduciendo el riesgo de sequía.

Los bosques vírgenes del Planeta absorben gran parte del CO2 humano

Las políticas de las comunidades mundiales y la ciencia no diferencian entre los valores relativos de los diferentes tipos de paisajes forestales –que van desde los más intactos hasta los que están muy explotados, fragmentados, quemados, drenados y/o con exceso de caza– debido en parte a la falta de una forma uniforme de medir su calidad.

Con más del 80 por ciento de los bosques ya degradados por actividades humanas e industriales, estos hallazgos subrayan la necesidad inmediata de políticas internacionales para asegurar bosques intactos restantes, incluyendo el establecimiento de nuevas áreas protegidas y los derechos sobre la tierra de los pueblos indígenas y regular la industria y la caza y centrarse en esfuerzos de restauración y finanzas públicas. En ausencia de estrategias específicas como estas, los objetivos mundiales actuales que abordan el cambio climático, la pobreza y la biodiversidad pueden ser insuficientes, incluidos los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas para gestionar los bosques de manera sostenible, combatir la desertificación, detener e invertir la degradación de la tierra y detener la pérdida de biodiversidad.

Una nueva investigación publicada este lunes en ‘Nature ecology & Evolution’ demuestra así el extraordinario valor de estos ecosistemas y advierte de que dañarlos dejará mucho más dióxido de carbono en el aire para calentar el clima.

“Como sumideros de carbono y hábitats vitales para millones de personas y fauna amenazada, se conoce bien que la protección del bosque es esencial para cualquier solución ambiental; sin embargo, no todos los bosques son iguales –dice el profesor James Watson de Wildlife Conservation Society (WCS) y la Universidad de Queensland, en Australia–. La conservación de los bosques debe priorizarse en función de sus valores relativos y los bosques intactos que quedan en la Tierra son las joyas de la corona, a las que ahora deben hacer hincapié las políticas mundiales de clima y biodiversidad“.

Según el estudio, la invasión de la actividad humana e industrial puede tener efectos catastróficos. Una vez abiertos, los bosques anteriormente intactos se vuelven cada vez más susceptibles a las presiones naturales como las enfermedades, los incendios y la erosión; se vuelven menos resistentes al cambio climático provocado por el hombre, y se vuelven más accesibles para el uso humano, conduciendo a una espiral de declive.

Mayor número de especies dependientes

Los bosques intactos tienen también un mayor número de especies dependientes de los bosques y una mayor diversidad funcional y genética. Igualmente, permiten que muchos grupos indígenas mantengan sus culturas tradicionales y sus medios de subsistencia y, a su vez, estos pueblos son a menudo defensores acérrimos de sus tierras ancestrales.

La degradación y la pérdida de los bosques ponen en peligro el suministro de especies médicamente beneficiosas en las que dependen millones de personas; además de que la degradación de los bosques provoca la propagación de muchas enfermedades infecciosas al poner a los seres humanos y a los vectores de enfermedades en estrecho contacto.

“Incluso si se cumplieran todos los objetivos mundiales para detener la deforestación, la humanidad podría quedarse solo con bosques degradados y dañados, que necesitan medidas costosas y, a veces, inviables de restauración, abriendo una cascada de amenazas adicionales y tal vez sin la capacidad de recuperación necesaria para capear el estrés del cambio climático.Esta es una gran apuesta para la conservación, el cambio climático y para algunas de las comunidades humanas más vulnerables del planeta. Nuestra investigación muestra que un remedio es posible, pero tenemos que actuar mientras todavía hay bosques intactos que salvar”, dice el coautor principal del estudio, el doctor Tom Evans, director de Conservación y Clima de WCS.

Conservar la integridad de los bosques intactos debe ser un componente central de las estrategias ambientales mundiales y nacionales, junto con los esfuerzos actuales para estabilizar las fronteras de la deforestación y estimular la restauración. Los investigadores recomiendan varias intervenciones de política para llenar este vacío, como crear nuevas métricas estándar de integridad que puedan usarse para crear conciencia sobre la importancia de la calidad de los bosques y ayudar a dirigir la acción hacia los lugares más intactos.

También abogan por incluir el concepto de bosques intactos en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Clima y los Informes Especiales del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, con el fin de ayudar a asegurar que los compromisos climáticos del Acuerdo de París incluyan protecciones forestales intactas.

Asimismo, estos expertos proponen respaldar las políticas forestales locales y globales que limitan la expansión de las carreteras; regular la caza, la extracción y el desarrollo; invertir en restauración y áreas protegidas; y ayudar a asegurar los derechos de pertenencia de la tierra de las comunidades indígenas. También plantean esfuerzos de apoyo que restauren y hagan que los bosques degradados sean más productivos a la vez que conservan los sistemas intactos, en lugar de abrir los bosques intactos a la actividad.

Fuente: ecoticias.com

Los bosques mediterráneos

Bosque CazorlaEl bosque mediterráneo es la biocenosis propia del clima mediterráneo. Así pues, se sitúa en la fachada occidental de los continentes, hacia los 30º y los 40º de latitud tanto norte como sur. En la figura principal el bosque Cazorla de España.

La vegetación del bosque mediterráneo debe hacer frente a los tres o cinco meses de aridez, en los que las temperaturas son tan altas que se agota la reserva de agua. Es pues, una vegetación xerófila adaptada a largas sequías. El suelo dominante es el rojo mediterráneo y el pardo, y en las zonas calizas la terra rossa.

La especie dominante es la encina, que ocupa las llanuras y el piso basal de las montañas. El sotobosque característico es de tipo leñoso, espinoso y aromático, con especies perennifolias como el lentisco y el aladierno. Aparecen especies como la sabina, el madroño, el romero, el tomillo, las jaras, etc.

En las zonas más húmedas y frías, y en el piso montano, el roble sustituye a la encina como especie dominante. En zonas más húmedas pero cálidas es el alcornoque el árbol que sustituye a la encina. En las zonas de transición con otras biocenosis pueden aparecer especies caducifolias en el piso arbustivo, y formar un bosque mixto.

En los países de clima mediterráneo, además del bosque típico, tiene gran importancia el bosque galería. Se llama bosque galería a aquel que se desarrolla en las riveras de los ríos y al rededor de lagos y lagunas, aprovechando la mayor presencia de agua, y en general, un clima más benigno. En él predominan especies caducifolias como el álamo, el chopo o el olmo; y el eucalipto en Australia. El bosque galería suele tener un límite muy marcado con otro tipo de bosque, ya que se limita estrictamente a las zonas más húmedas.

Los países de clima mediterráneo, especialmente en Europa, han estado poblados desde muy antiguo, por lo que el hombre ha modificado la biocenosis de manera muy importante. Bien sea por causas humanas, bien por causas naturales el bosque mediterráneo puede estar degradado. Dependiendo de la importancia de la degradación se llama garriga, cuando la especie dominante es la coscoja, maquia y estepa mediterránea. En California el bosque mediterráneo está mezclado con las especies suculentas propias del continente americano, su degradación se llama chaparral.

En la península ibérica existe un tipo de aclarado del bosque mediterráneo de origen humano llamado dehesa. La dehesa es un medio de explotación del bosque en el que el buen estado de la naturaleza es esencial para la producción. De esta manera se cuida el bosque para que produzca todos sus frutos quitando de él aquello que no permite su completo desarrollo, y dificulta su explotación.

Distribución del bosque mediterráneo

(Fuente: El bosque mediterráneo | La guía de Geografía http://geografia.laguia2000.com/biogeografia/el-bosque-mediterraneo#ixzz3AwjMxM00)

Los bosques del Mediterráneo están entrelazados con la vida de la gente de la región. Son proveedores de madera, corcho y otros productos y servicios, y son además fuente de ingresos. Sin embargo, están sometidos a presiones siempre mayores, legadas a las necesidades cada vez más imperiosas de las poblaciones, y a estreses climáticos como el aumento de la temperatura, la escasez de lluvias y las sequías prolongadas. El mensaje positivo es que existe en esta región una fuerte base técnica y una voluntad política para abordar los problemas mediante la colaboración.

A continuación se presenta la Revista Unasylva, revista internacional de silvicultura e industrias forestales, número 242, con un serie de interesantes articulos sobre este tema…

Volumen y estado del área verde del planeta

Datos principales

Superficie mundial de bosques: 3500 millones de hectáreas.

Hace unos 8000 años: unas 6000 millones de hectáreas.

Cada año desaparecen unas 14 o 15 millones de hectáreas.

El bosque tropical sufre la deforestación más rápida: entre 1960 y 1990 unos 450 millones de hectáreas taladas.

Fuente: http://www.tecnun.es/asignaturas/Ecologia/Hipertexto/12EcosPel/112SitBosMund.htm

 

Superficie mundial de bosques

Según datos del informe de la FAO: “Situación de los bosques del mundo 1997”, (resumen ejecutivo) había, en 1995, 3.454 millones de hectáreas de bosques naturales y plantados, en todo el mundo. Según el estudio “A Global Overview of  Forest Conservation”, hecho por WCMC (World Conservation Monitoring Centre) hay algo menos que 4000 millones de hectáreas. Segú apreciaciones del informe del WRI (World Resources Institute): The Last Frontier Forests: Ecosystems and Economies on the Edge la superficie de bosques sería de unas 3.000 millones de hectáreas (Nota: La Tierra tiene 14.800 millones de hectáreas de tierra firme). De todos estos datos el que se puede considerar más actual y fiable sería el del estudio de la FAO.
 

Figura 12-1 > Pulse aquí para ver el mapa de distribución de bosques en el mundoDe acuerdo con  la clasificación de tipos de bosque usados en el estudio de la WCMC (ver Clasificación de Bosques), el tipo de bosque más abundante es el no tropical siempre verde con hoja aciculada (los grandes bosques de coníferas de la taiga). A continuación viene el bosque tropical lluvioso de hojas anchas siempre verde y de tierras bajas (la selva tropical típica), seguido por el bosque no tropical de hoja caduca ancha (el de las zonas templadas) y el bosque no tropical de hoja aciculada caduca.Subir al comienzo de la página

Tasas de deforestación

Figura 12-2 Pulse aquí para ver el mapa de pérdida de bosque ampliadoEn los últimos 8000 años alrededor de la mitad de la cubierta forestal del mundo habría sido destruida (ver  The Last Frontier Forests: Ecosystems and Economies on the Edge) y se habrían pasado, según este informe del WRI de unas 6.000 millones de hectáreas de bosques cubriendo el mundo hace unos 8000 años a algo más de la mitad en la actualidad. De estas 3000 millones de hectáreas actuales sólo el 40% serían lo que este informe llama “bosques frontera” (bosques primarios lo suficientemente grandes para albergar flora y fauna originales sin peligro de pérdidad de biodiversidad). Tres países (Rusia, Canadá y Brasil) albergan el 70% de la superficie de estos bosques frontera.

Con datos de la FAO (estudio citado), entre 1990 y 1995 la pérdida neta de superficie de bosque en todo el mundo había sido de 56.3 millones de hectáreas. Esta pérdida se había producido por la unión de una pérdida de 65.1 millones de hectáreas en los países en desarrollo unida a un aumento de 8.8 millones de hectáreas de bosque en los países desarrollados. En los países en vías de desarrollo, que es en donde se está produciendo la deforestación más acusada, entre 1980 y 1990 se habían perdido 15.5 millones de hectáreas al año (algo menos que la cifra de 16.3 millones que se había estimado en el estudio de 1990) , mientras que entre 1990 y 1995 la pérdida anual ha sido de 13.7 millones de hectáreas, lo que significa que algo se había frenado en estos últimos cinco años el ritmo de deforestación.Subir al comienzo de la página

Superficies protegidas

Según datos de WCMC, unos 300 millones de hectáreas están protegidos (en las categorías I a VI de IUCN), lo que viene a ser el 8% de los bosques del mundo. Subir al comienzo de la página

Amenazas a los bosques mundiales

Como dice el informe de la FAO: “Está habiendo deforestación y degradación en zonas áridas y de montaña que poseen ya una cubierta forestal limitada y son entornos frágiles expuestos a la erosión de los suelos y otras formas de degradación, y donde las comunidades pobres dependen mucho de los bosques para su alimentación, sus combustibles y sus ingresos. Los bosques higrofíticos tropicales y los bosques tropicales húmedos, que tienen importancia económica y social local y significación mundial para la conservación de la diversidad biológica y la regularización del clima, están también experimentando un cambio rápido”. Entre las principales causas de la degradación forestal en estos países el informe destaca: la excesiva recolección de leña, el sobrepastoreo, los incendios, y las malas prácticas y abuso en el aprovechamiento de la madera.

En los países desarrollados son otros problemas los que resultan más preocupantes. Las principales amenazas de los bosques son, en este caso, los incendios, las plagas y enfermedades y la contaminación atmosférica. “El empeoramiento de la situación de los bosques sigue siendo, pues, objeto de grave preocupación en Europa y América del Norte”.

La FAO asegura, por otra parte, que se ha registrado un aumento continuo de la demanda de productos forestales. Entre 1970 y 1994 el consumo mundial de madera aumentó un 36%. La demanda de leña, fuente principal o única de energía doméstica para dos quintas partes de la población mundial, sigue aumentando un 1,2% anual. Un 90 por ciento aproximadamente de la leña mundial se produce y utiliza en los países en desarrollo. En cambio, los países desarrollados contribuyen con más del 70 por ciento de la producción y el consumo total mundial de productos madereros industriales.

Para cubrir la demanda se está incrementando rápidamente la disponibilidad de madera procedente de plantaciones en Asia, Oceanía y Latinoamérica. Así, “la superficie de los cultivos forestales en los países en desarrollo, por no hablar de otros, se ha duplicado, pasando de 40 millones de hectáreas en 1980 a más de 80 millones en 1995”.

El comercio internacional de productos forestales sigue creciendo en importancia económica. A los países desarrollados les corresponde un 80% del valor tanto de las exportaciones como de las importaciones, pero, según el informe, hay regiones en los países en desarrollo, especialmente Asia y América Latina, que están tomando una importancia destacable.

Aunque la madera sigue liderando el mercado, la relevancia de los productos forestales no madereros para las economías familiares y locales se reconoce cada vez más, así como su potencia] para el comercio intemacional. “No obstante. faltan apoyos y políticas coherentes para un desarrollo comercial sostenible de estos productos”.

Para el año 2000, la FAO prevé la publicación de una evaluación de recursos forestales más detallada, aunque en el informe publicado este año se avanzan ya algunas previsiones para el futuro. Así, en las décadas venideras se estima una roturación constante de tierras forestales para destinarlas a usos agrícolas en muchos países en desarrollo, especialmente en el Africa subsahariana y en Latinoamérica. El aumento de la demanda a nivel mundial y el retroceso de la superficie forestal siembran dudas sobre si será posible cubrir el consumo futuro de productos forestales mediante una explotación sostenible. Según las estimaciones de la FAO, debería haber suficiente madera para satisfacer la demanda mundial hasta el año 2010, aunque la suficiencia a más largo plazo dependerá de que se realice una explotación sostenible de los recursos forestales mundiales.

Según estas previsiones, se supone una creciente recuperación y reciclaje de papel y cartón, producto cuyo nivel de consumo es un indicador de desarrollo económico. Pero en lo que se refiere a la producción de madera, habrá, en general, una dependencia aún mayor de las plantaciones.Subir al comienzo de la página

 

¿Que es el área verde mundial?

El Ärea verde mundial es un blog, instalado en WordPress, dedicado al análisis, estudio, noticias, informes académicos y científicos sobre el área boscosa mundial.

Ahora bien, el área verde mundial no solo es, o se refiere a, los bosques de montaña, bosques nublados, selvas africanas, selvas amazónicas, las estepas, llanuras, tundras, la pampa, sino que también es: el jardín de tu casa, el entorno verde de donde vives, los parques, jardines de tu ciudad, las maticas, plantitas de tu oficina, hogar, estancia, finca o granja, la flora, biodiversidad, la vegetación de todos los países.

De tal modo que este un blog para ayudar a comprender, concienciar, difundir y aprender a amar la naturaleza, en su estado mas puro y natural.

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